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Novedades. Venta de pianos y restauraciones
La fundación de Steinway & Sons

Heinrich E. Steinweg
Imagen extraída de www.steinway.com
Investigando sobre la infancia de Heinrich E. Steinweg, me he encontrado con una serie de sucesos tan desafortunados que de pertenecer a una obra literaria resultarían inverosímiles.
Cuando Heinrich tenía apenas ocho años de edad, Napoleón invadió Alemania y confiscó los bienes de la familia Steinweg. El padre de Heinrich y dos de sus hermanos tomaron las armas bajo el mando prusiano y él, junto al resto de su familia huyó a las montañas, donde vio morir a su madre y a varios de sus hermanos. Pero la desgracia recién comienza: un tiempo después, una terrible tormenta atraparía a toda la familia en el bosque. No encontrando en los alrededores más que una cabaña abandonada, se dirigieron hacia allí, pero a poco de llegar un rayo cayó sobre la cabaña, dejando a Heinrich inconsciente. Cuando se despertó, encontró los cuerpos sin vida de su padre y de dos hermanos esparcidos por el lugar.
Con sólo quince años de edad, Heinrich se encontró solo y sin un centavo.
Así fue que decidió enlistarse en el ejército, y un par de años después tuvo la ocasión de tomarse una revancha –si es que tal cosa existe- contra el ejército napoleónico en la cruenta batalla de Waterloo. Según la leyenda familiar, aquél día de junio de 1815, la primera carga de las fuerzas prusianas fue señalada por la corneta de Heinrich Engelhard Steinweg.
A los 21 años Heinrich dejó el ejército y se convirtió en el aprendiz de un constructor de órganos de la ciudad de Goslar. En febrero de 1835 se casó en Seesen (un pequeño pueblo de 3.000 habitantes) con la hija de un fabricante de guantes: Julianne Thiemer. Se cuenta que Heinrich le obsequió a Julianne un piano rectangular hecho por él mismo como regalo de bodas.

Piano rectangular
Imagen extraída de http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tafelklavier.jpg
Establecido ya en la ciudad de Sessen, Heinrich no perdió el tiempo: ese mismo año comenzó su propia fábrica de pianos, incorporando la placa “H. Steinweg, Instrumentenmacher” a cada instrumento. Pero Heinrich no perdió el tiempo ni con su fábrica -en 1848 había fabricado ya 400 pianos- ni con su mujer, con quien tuvo diez hijos. Su único problema, nada menor, era que su futuro económico tambaleaba debido a las altas tarifas aduaneras y los elevados precios de las materias primas. Hombre emprendedor si los hay, Heinrich decidió mudarse con su mujer y ocho de sus hijos a Nueva York.
Luego de algunos años, el 5 de marzo de 1853, la familia Steinweg fundó su fábrica de pianos en el Nuevo Mundo con un capital de U$S 6.000. Para hacer la marca más atractiva a los oídos americanos, le pusieron el nombre “Steinway and sons”, y de hecho Heinrich Steinweg empezó a llamarse a sí mismo Henry Steinway. Parece que después de todo, el marketing no es un invento moderno.
Pablo Ianni - MoebiusDigital
Creado el 19/04/2012.
Etiquetas: ArtÃculos
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Venta de Piano vertical Schiedmayer Pianofortefabrik

Hermoso instrumento tanto por su calidad como por su sonido, su estado y su estética. Unico.
Creado el 13/04/2012.
Etiquetas: Pianos
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Venta de Piano vertical Steinway & Sons

Reliquia por su antiguedad y estado. Hermoso sonido. Totalmente original.
Creado el 09/01/2012.
Etiquetas: Pianos
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Kuhn-Bösendorfer. Un piano con 100.000 cristales incrustados
¿Quién dice que los pianos de cola son siempre negros? Seguro que el artista Jon Kuhn no se encuentra entre ellos. Kuhn, junto a la Bösendorfer Klavierfabrik GmbH han creado un piano recubierto con incrustaciones de 100.000 cristales cortados, pulidos y ensamblados a mano en forma de diamante.

Jon Kuhn junto a uno de sus pianos
Dice en el sitio web del Kuhn-Bösendorfer: “imagínense este piano en el lobby de un hotel multimillonario, en un solárium residencial, o incluso en un gran yate”. Y es que cada uno de estos instrumentos demora más de un año en realizarse y tiene un modesto valor que oscila entre los 700 mil y los 1.2 millones de dólares.
Les dejo a continuación dos videos de la gran pianista Valentina Lisitsa tocando un Kuhn-Bösendorfer:
Pablo Ianni @ Moebius Digital
Creado el 23/12/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Julius Blüthner y su fábrica de pianos

Julius Blüthner
Fuente de la imagen: www.bluethner.de
"En mi viaje a América sólo llevé conmigo dos cosas importantes:
mi esposa Natalia y mi precioso piano Blüthner".
Serguéi Rajmáninof (1873-1943).
"Blüthner. The Golden Tone". Abril de 2009.
A mediados del siglo XIX, la ciudad de Leipzig, Alemania, se había convertido ya en un centro económico y cultural, con una clase media educada y ambiciosa por la tradición musical y el espíritu emprendedor de su sociedad, en el otoño de 1853 el joven Julius Ferdinand Blüthner de apenas 29 años de edad inauguraba su fábrica de pianos.
“Construiremos pianos de diseño alemán e inglés. Y luego los venderemos”, sentenció Julius en palabras sencillas y, tal vez, poco prosaicas.
En su primer año de funcionamiento la Julius Blüthner Pianofortefabrik fabricó diez pianos, ocho de cola y dos rectangulares. En sus primeras exhibiciones, los pianos de Blüthner fueron muy bien recibidos tanto por su excelente sonoridad como por sus decoraciones en nácar y oro.

Ilustración de uno de los primeros pianos de la Julius Blüthner Pianofortefabrik
Dos décadas más tarde, contando ya con el reconocimiento de numerosas cortes europeas y del público en general, Blüthner establece una casa de representación en Londres, con el fin de dar a conocer sus pianos al mundo entero y aumentar sus exportaciones.
En 1878 se construye una gran sala de conciertos en la fábrica, en la que los pianos podían ser exhibidos en todo su esplendor. Pasaron por ella grandes pianistas tales como Franz Liszt y Moritz Rosenthal. Al año siguiente se construye un aserradero en las afueras de Leipzig con el fin de poder abastecerse de las materias primas para su creciente producción.
A comienzos del siglo XX sus hijos Max, Robert y Bruno se suman a la empresa familiar.
El primer viaje sobre el atlántico del dirigible Hindenburg contó con un piano Blüthner. Pedido especialmente por el gobierno alemán, este piano fue un enorme desafío para la fábrica, ya que debieron reducir su peso de manera considerable. Para ello, el arpa fue fabricada con una aleación especial de aluminio, el borde exterior con hojas de metal, y los pies del instrumento, con tubos.
En el año 1943, un bombardeo realizado sobre Leipzig destruyó la fábrica de Blüthner. Pianos y maquinarias quedaron destruidos por completo bajo los escombros. Con el final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, el Dr. Rudolf Blüthner-Haessler reinició la fábrica con grandes dificultades dentro de la Alemania ocupada por la Unión Soviética. Sin embargo, tres años más tarde, el primer piano terminado salió de la fábrica reconstruida.
Durante toda su historia, la Blüthner se ha caracterizado por una gran inventiva y creatividad. A veces con desaciertos que no han pasado a la historia, pero también con grandes aciertos, como la cuarta cuerda incorporada en las notas agudas del piano para aumentar su volumen.
Hasta hoy, en su siglo y medio de existencia la Julius Blüthner Pianofortefabrik ha pasado por dos guerras. Ha estado funcionando bajo el comunismo y la democracia. Ha sobrevivido depresiones económicas y resurgido con gran prosperidad. Han pasado por ella varias generaciones de Blüthners quienes no han descuidado jamás el lema de la empresa: “la calidad por encima de todo”.
Pablo Ianni @ Moebius Digital
Creado el 15/12/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Piano vertical Zeitter & Winkelmann a la venta

Piano Zeitter & Winkelmann con nombre del importador Gidekel & Sohn. Único en Argentina. Posee un cuarto pedal que lo transforma en clave. Fue realizado a pedido para un compositor, como lo evidencia la cajonera que posee debajo del teclado para guardar tinta, papel y partituras. Sonoridad única.
Piano vertical Zeitter & Winkelmann a la venta. Más información
Creado el 06/12/2011.
Etiquetas: Pianos
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Un piano vestido de cebra
En una curiosa mezcla entre zoología y construcción de pianos de la más alta gama, la Baldwin Piano Company nos sorprende esta vez con un nuevo modelo de su línea Baldwin Custom: el Zebra; una adaptación del Baldwin R1 Artist Grand, vistosamente pintado con líneas blancas y negras que nos recuerdan al equino africano.

Esta edición limitada, compuesta por 20 unidades, forma parte de la “Exotic Collection” (Colección Exótica). Cada uno de estos vistosos instrumentos de 5’8” (algo menos de 2 metros) tiene su estructura hecha de níquel, rodeado por madera de arce decorado en forma de cebra. Las notas sostenidas están fabricadas enteramente de ébano africano.
El precio, algo más que unos 100.000 dólares. Y claro, la excentricidad tiene su precio.
Pablo Ianni @ MoebiusDigital
Creado el 24/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Breve historia del piano (2): la evolución del piano
Sin embargo, desde el piano construido por Cristófori hasta el piano que conocemos actualmente han pasado muchas modificaciones. La primera de ellas es el sistema que el mismo Cristófori incorporó en 1726 llamado "una corda" (una cuerda) que permite al ejecutante reducir el sonido que produce el piano. En los pianos actuales, el "una corda" se acciona con el pedal izquierdo, moviendo la martillera para que golpee una sola cuerda del conjunto que compone cada nota.
En 1725 el constructor de órganos Gottfried Silbermann comenzó a construir sus propios pianos. Uno estos llegó en 1750 a las manos del gran músico y compositor Johann Sebastian Bach. Bach le pidió que alivianara el mecanismo para hacer más ágil la ejecución y que aumentara el volumen del sonido en las octavas superiores a lo cual Silbermann accedió. Poco tiempo después, J.S. Bach se convirtió en un agente de ventas de los pianos de Silbermann.
Entrando en el siglo XIX, Sébastien Érard, un diseñador de pianos alemán residente en Francia, implementa un sistema de repetición, que permite a las cuerdas permanecer en el mismo lugar luego de ser golpeadas por el martillo, permitiendo una ejecución más veloz.
En 1853 el alemán Heinrich Steinweg emigra a los Estados Unidos de América y funda su propia fábrica de pianos. Al hacerlo, adapta su apellido al sonido inglés y la denomina "Stainway and Sons". Steinweg, junto a sus hijos, perfecciona el piano vertical (ya inventado en 1795 en Londres por William Stodart) cruzando las cuerdas dentro del arpa. Una veintena de años después, la fábrica alemana de Julius Blüthner agrega una cuarta cuerda en las notas más agudas para aumentar su volumen. Esta cuarta cuerda no es percutida por los martillos, sino que vibra en simpatía con las demás.
Si bien el piano ha seguido y sigue en constante cambio, podemos decir que la incorporación de Blüthner fue el punto definitivo en la creación del piano moderno, tal como lo conocemos hoy día.
Creado el 16/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Breve historia del piano (1): del monocordio a los primeros pianos
Para hablar de la historia del piano no me remontaré a su padre ni a su abuelo, sino a su ya casi olvidado tatarabuelo: el monocordio (mono = una, cordum = cuerda). El monocordio poseía una caja de resonancia sobre la que se tensaba una cuerda (anacronismo mediante, sería como una guitarra con una sola cuerda). Si bien su origen es desconocido, quizás haya sido Pitágoras (siglo VI a.C.) quien lo llevó a la fama al usarlo para demostrar la relación íntima entre los números y la música, entre la longitud de una cuerda y la altura del sonido, formando la escala musical que lleva su nombre: la Escala Pitagórica Diatónica.
En su Tractatus de música (1460), Paulus Paulirinus lo define: "El monocordio es un instrumento largo en forma de flauta larga interiormente cóncava con aberturas, dividida en nueve partes grabadas con nueve letras del alfabeto, de arriba abajo sobre las divisiones tiene una única cuerda de nervio, cuando se la percute con una pluma o madera y la parte anterior con la mano izquierda según las reglas del arte, permite ejecutar todas las melodías inventadas."
Un par de siglos antes que Paulirinus escribiera su Tractatus podemos encontrarnos en Europa con algunos hijos del monocordio: el salterio (cuya etimología se refiere a que se utilizaba para acompañar salmos) y el dulcimer (del latin dulcis = dulce, y el griego melos = melodía). Estos instrumentos tenían ya varias cuerdas y cajas de resonancia amplias. Pero no fue hasta el siglo XV que aparece el primer caso de un instrumento de cuerda ejecutado con un mecanismo accionado por un teclado lo tenemos en el clavicembalo. Este instrumento, padre ya del piano dentro de nuestra línea sucesoria, posee un teclado que acciona, mediante un sistema de maderas, resortes y paños, una pequeña aguja o clavo metálico que rasga la cuerda (algo similar a la púa que se utiliza a veces para las guitarras) produciendo un sonido metálico.
Pero el clavicémbalo tiene un gran problema: mientras que sus ancestros podían ser ejecutados a diferentes volúmenes, permitiendo pianos (sonidos suaves) y fortes (sonidos fuertes), el clavicémbalo suena siempre al mismo volumen sin importar cuán fuerte se toque. Así fue que en 1695, un fabricante italiano de clavicémbalos de nombre Bartolomeo Cristófori, inventó un instrumento cuyas cuerdas eran golpeadas con un pequeño martillo de madera recubierto de cuero, en vez de ser rasgadas por púas. Esto permite graduar el volumen con el que suenan las notas, y por ello fue denominado "clavicémbalo col piano e forte" (clavicémbalo con suave y fuerte), aunque posteriormente se lo llamó "pianoforte", dando luego lugar a su denominación actual “piano”.
Cristófori construyó más de veinte pianos a lo largo de su vida. El más antiguo de los pocos que se conservan, datado en 1720, se encuentra en The Metropolitan Museum of Art (Museo Metropolitano de Arte) de Nueva York.
Creado el 07/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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James Moody
INUNDAN DE MENSAJES A JAMES MOODY
La dirección de correo electrónica que diera la esposa de James
Moody para que le enviaran saludos y buenos deseos ha estado a punto de colapsar debido a la inmensa cantidad de mensajes. Por ello Linda, su esposa, ha pedido ahora que los saludos no se los envíen a esa dirección, sino a su página de Facebook. Como informamos el 3 de noviembre, James Moody tiene cáncer pancreático y ha dicho que no desea someterse ni a radiación ni a quimioterapia. Esta noticia ha sido un golpe para el mundo del jazz internacional ya que Moody es uno de los "gigantes" del jazz más respetados, admirados y queridos. Linda ha dicho que su esposo está tranquilo y de buen humor y que, cuando se siente con fuerzas, sigue tocando música en su hogar
Creado el 11/11/2010.
Etiquetas: Jazz Internacional
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Heinrich E. Steinweg
Imagen extraída de www.steinway.com
Investigando sobre la infancia de Heinrich E. Steinweg, me he encontrado con una serie de sucesos tan desafortunados que de pertenecer a una obra literaria resultarían inverosímiles.
Cuando Heinrich tenía apenas ocho años de edad, Napoleón invadió Alemania y confiscó los bienes de la familia Steinweg. El padre de Heinrich y dos de sus hermanos tomaron las armas bajo el mando prusiano y él, junto al resto de su familia huyó a las montañas, donde vio morir a su madre y a varios de sus hermanos. Pero la desgracia recién comienza: un tiempo después, una terrible tormenta atraparía a toda la familia en el bosque. No encontrando en los alrededores más que una cabaña abandonada, se dirigieron hacia allí, pero a poco de llegar un rayo cayó sobre la cabaña, dejando a Heinrich inconsciente. Cuando se despertó, encontró los cuerpos sin vida de su padre y de dos hermanos esparcidos por el lugar.
Con sólo quince años de edad, Heinrich se encontró solo y sin un centavo.
Así fue que decidió enlistarse en el ejército, y un par de años después tuvo la ocasión de tomarse una revancha –si es que tal cosa existe- contra el ejército napoleónico en la cruenta batalla de Waterloo. Según la leyenda familiar, aquél día de junio de 1815, la primera carga de las fuerzas prusianas fue señalada por la corneta de Heinrich Engelhard Steinweg.
A los 21 años Heinrich dejó el ejército y se convirtió en el aprendiz de un constructor de órganos de la ciudad de Goslar. En febrero de 1835 se casó en Seesen (un pequeño pueblo de 3.000 habitantes) con la hija de un fabricante de guantes: Julianne Thiemer. Se cuenta que Heinrich le obsequió a Julianne un piano rectangular hecho por él mismo como regalo de bodas.

Piano rectangular
Imagen extraída de http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Tafelklavier.jpg
Establecido ya en la ciudad de Sessen, Heinrich no perdió el tiempo: ese mismo año comenzó su propia fábrica de pianos, incorporando la placa “H. Steinweg, Instrumentenmacher” a cada instrumento. Pero Heinrich no perdió el tiempo ni con su fábrica -en 1848 había fabricado ya 400 pianos- ni con su mujer, con quien tuvo diez hijos. Su único problema, nada menor, era que su futuro económico tambaleaba debido a las altas tarifas aduaneras y los elevados precios de las materias primas. Hombre emprendedor si los hay, Heinrich decidió mudarse con su mujer y ocho de sus hijos a Nueva York.
Luego de algunos años, el 5 de marzo de 1853, la familia Steinweg fundó su fábrica de pianos en el Nuevo Mundo con un capital de U$S 6.000. Para hacer la marca más atractiva a los oídos americanos, le pusieron el nombre “Steinway and sons”, y de hecho Heinrich Steinweg empezó a llamarse a sí mismo Henry Steinway. Parece que después de todo, el marketing no es un invento moderno.
Pablo Ianni - MoebiusDigital

Hermoso instrumento tanto por su calidad como por su sonido, su estado y su estética. Unico.
Creado el 13/04/2012.
Etiquetas: Pianos
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Venta de Piano vertical Steinway & Sons

Reliquia por su antiguedad y estado. Hermoso sonido. Totalmente original.
Creado el 09/01/2012.
Etiquetas: Pianos
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Kuhn-Bösendorfer. Un piano con 100.000 cristales incrustados
¿Quién dice que los pianos de cola son siempre negros? Seguro que el artista Jon Kuhn no se encuentra entre ellos. Kuhn, junto a la Bösendorfer Klavierfabrik GmbH han creado un piano recubierto con incrustaciones de 100.000 cristales cortados, pulidos y ensamblados a mano en forma de diamante.

Jon Kuhn junto a uno de sus pianos
Dice en el sitio web del Kuhn-Bösendorfer: “imagínense este piano en el lobby de un hotel multimillonario, en un solárium residencial, o incluso en un gran yate”. Y es que cada uno de estos instrumentos demora más de un año en realizarse y tiene un modesto valor que oscila entre los 700 mil y los 1.2 millones de dólares.
Les dejo a continuación dos videos de la gran pianista Valentina Lisitsa tocando un Kuhn-Bösendorfer:
Pablo Ianni @ Moebius Digital
Creado el 23/12/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Julius Blüthner y su fábrica de pianos

Julius Blüthner
Fuente de la imagen: www.bluethner.de
"En mi viaje a América sólo llevé conmigo dos cosas importantes:
mi esposa Natalia y mi precioso piano Blüthner".
Serguéi Rajmáninof (1873-1943).
"Blüthner. The Golden Tone". Abril de 2009.
A mediados del siglo XIX, la ciudad de Leipzig, Alemania, se había convertido ya en un centro económico y cultural, con una clase media educada y ambiciosa por la tradición musical y el espíritu emprendedor de su sociedad, en el otoño de 1853 el joven Julius Ferdinand Blüthner de apenas 29 años de edad inauguraba su fábrica de pianos.
“Construiremos pianos de diseño alemán e inglés. Y luego los venderemos”, sentenció Julius en palabras sencillas y, tal vez, poco prosaicas.
En su primer año de funcionamiento la Julius Blüthner Pianofortefabrik fabricó diez pianos, ocho de cola y dos rectangulares. En sus primeras exhibiciones, los pianos de Blüthner fueron muy bien recibidos tanto por su excelente sonoridad como por sus decoraciones en nácar y oro.

Ilustración de uno de los primeros pianos de la Julius Blüthner Pianofortefabrik
Dos décadas más tarde, contando ya con el reconocimiento de numerosas cortes europeas y del público en general, Blüthner establece una casa de representación en Londres, con el fin de dar a conocer sus pianos al mundo entero y aumentar sus exportaciones.
En 1878 se construye una gran sala de conciertos en la fábrica, en la que los pianos podían ser exhibidos en todo su esplendor. Pasaron por ella grandes pianistas tales como Franz Liszt y Moritz Rosenthal. Al año siguiente se construye un aserradero en las afueras de Leipzig con el fin de poder abastecerse de las materias primas para su creciente producción.
A comienzos del siglo XX sus hijos Max, Robert y Bruno se suman a la empresa familiar.
El primer viaje sobre el atlántico del dirigible Hindenburg contó con un piano Blüthner. Pedido especialmente por el gobierno alemán, este piano fue un enorme desafío para la fábrica, ya que debieron reducir su peso de manera considerable. Para ello, el arpa fue fabricada con una aleación especial de aluminio, el borde exterior con hojas de metal, y los pies del instrumento, con tubos.
En el año 1943, un bombardeo realizado sobre Leipzig destruyó la fábrica de Blüthner. Pianos y maquinarias quedaron destruidos por completo bajo los escombros. Con el final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, el Dr. Rudolf Blüthner-Haessler reinició la fábrica con grandes dificultades dentro de la Alemania ocupada por la Unión Soviética. Sin embargo, tres años más tarde, el primer piano terminado salió de la fábrica reconstruida.
Durante toda su historia, la Blüthner se ha caracterizado por una gran inventiva y creatividad. A veces con desaciertos que no han pasado a la historia, pero también con grandes aciertos, como la cuarta cuerda incorporada en las notas agudas del piano para aumentar su volumen.
Hasta hoy, en su siglo y medio de existencia la Julius Blüthner Pianofortefabrik ha pasado por dos guerras. Ha estado funcionando bajo el comunismo y la democracia. Ha sobrevivido depresiones económicas y resurgido con gran prosperidad. Han pasado por ella varias generaciones de Blüthners quienes no han descuidado jamás el lema de la empresa: “la calidad por encima de todo”.
Pablo Ianni @ Moebius Digital
Creado el 15/12/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Piano vertical Zeitter & Winkelmann a la venta

Piano Zeitter & Winkelmann con nombre del importador Gidekel & Sohn. Único en Argentina. Posee un cuarto pedal que lo transforma en clave. Fue realizado a pedido para un compositor, como lo evidencia la cajonera que posee debajo del teclado para guardar tinta, papel y partituras. Sonoridad única.
Piano vertical Zeitter & Winkelmann a la venta. Más información
Creado el 06/12/2011.
Etiquetas: Pianos
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Un piano vestido de cebra
En una curiosa mezcla entre zoología y construcción de pianos de la más alta gama, la Baldwin Piano Company nos sorprende esta vez con un nuevo modelo de su línea Baldwin Custom: el Zebra; una adaptación del Baldwin R1 Artist Grand, vistosamente pintado con líneas blancas y negras que nos recuerdan al equino africano.

Esta edición limitada, compuesta por 20 unidades, forma parte de la “Exotic Collection” (Colección Exótica). Cada uno de estos vistosos instrumentos de 5’8” (algo menos de 2 metros) tiene su estructura hecha de níquel, rodeado por madera de arce decorado en forma de cebra. Las notas sostenidas están fabricadas enteramente de ébano africano.
El precio, algo más que unos 100.000 dólares. Y claro, la excentricidad tiene su precio.
Pablo Ianni @ MoebiusDigital
Creado el 24/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Breve historia del piano (2): la evolución del piano
Sin embargo, desde el piano construido por Cristófori hasta el piano que conocemos actualmente han pasado muchas modificaciones. La primera de ellas es el sistema que el mismo Cristófori incorporó en 1726 llamado "una corda" (una cuerda) que permite al ejecutante reducir el sonido que produce el piano. En los pianos actuales, el "una corda" se acciona con el pedal izquierdo, moviendo la martillera para que golpee una sola cuerda del conjunto que compone cada nota.
En 1725 el constructor de órganos Gottfried Silbermann comenzó a construir sus propios pianos. Uno estos llegó en 1750 a las manos del gran músico y compositor Johann Sebastian Bach. Bach le pidió que alivianara el mecanismo para hacer más ágil la ejecución y que aumentara el volumen del sonido en las octavas superiores a lo cual Silbermann accedió. Poco tiempo después, J.S. Bach se convirtió en un agente de ventas de los pianos de Silbermann.
Entrando en el siglo XIX, Sébastien Érard, un diseñador de pianos alemán residente en Francia, implementa un sistema de repetición, que permite a las cuerdas permanecer en el mismo lugar luego de ser golpeadas por el martillo, permitiendo una ejecución más veloz.
En 1853 el alemán Heinrich Steinweg emigra a los Estados Unidos de América y funda su propia fábrica de pianos. Al hacerlo, adapta su apellido al sonido inglés y la denomina "Stainway and Sons". Steinweg, junto a sus hijos, perfecciona el piano vertical (ya inventado en 1795 en Londres por William Stodart) cruzando las cuerdas dentro del arpa. Una veintena de años después, la fábrica alemana de Julius Blüthner agrega una cuarta cuerda en las notas más agudas para aumentar su volumen. Esta cuarta cuerda no es percutida por los martillos, sino que vibra en simpatía con las demás.
Si bien el piano ha seguido y sigue en constante cambio, podemos decir que la incorporación de Blüthner fue el punto definitivo en la creación del piano moderno, tal como lo conocemos hoy día.
Creado el 16/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Breve historia del piano (1): del monocordio a los primeros pianos
Para hablar de la historia del piano no me remontaré a su padre ni a su abuelo, sino a su ya casi olvidado tatarabuelo: el monocordio (mono = una, cordum = cuerda). El monocordio poseía una caja de resonancia sobre la que se tensaba una cuerda (anacronismo mediante, sería como una guitarra con una sola cuerda). Si bien su origen es desconocido, quizás haya sido Pitágoras (siglo VI a.C.) quien lo llevó a la fama al usarlo para demostrar la relación íntima entre los números y la música, entre la longitud de una cuerda y la altura del sonido, formando la escala musical que lleva su nombre: la Escala Pitagórica Diatónica.
En su Tractatus de música (1460), Paulus Paulirinus lo define: "El monocordio es un instrumento largo en forma de flauta larga interiormente cóncava con aberturas, dividida en nueve partes grabadas con nueve letras del alfabeto, de arriba abajo sobre las divisiones tiene una única cuerda de nervio, cuando se la percute con una pluma o madera y la parte anterior con la mano izquierda según las reglas del arte, permite ejecutar todas las melodías inventadas."
Un par de siglos antes que Paulirinus escribiera su Tractatus podemos encontrarnos en Europa con algunos hijos del monocordio: el salterio (cuya etimología se refiere a que se utilizaba para acompañar salmos) y el dulcimer (del latin dulcis = dulce, y el griego melos = melodía). Estos instrumentos tenían ya varias cuerdas y cajas de resonancia amplias. Pero no fue hasta el siglo XV que aparece el primer caso de un instrumento de cuerda ejecutado con un mecanismo accionado por un teclado lo tenemos en el clavicembalo. Este instrumento, padre ya del piano dentro de nuestra línea sucesoria, posee un teclado que acciona, mediante un sistema de maderas, resortes y paños, una pequeña aguja o clavo metálico que rasga la cuerda (algo similar a la púa que se utiliza a veces para las guitarras) produciendo un sonido metálico.
Pero el clavicémbalo tiene un gran problema: mientras que sus ancestros podían ser ejecutados a diferentes volúmenes, permitiendo pianos (sonidos suaves) y fortes (sonidos fuertes), el clavicémbalo suena siempre al mismo volumen sin importar cuán fuerte se toque. Así fue que en 1695, un fabricante italiano de clavicémbalos de nombre Bartolomeo Cristófori, inventó un instrumento cuyas cuerdas eran golpeadas con un pequeño martillo de madera recubierto de cuero, en vez de ser rasgadas por púas. Esto permite graduar el volumen con el que suenan las notas, y por ello fue denominado "clavicémbalo col piano e forte" (clavicémbalo con suave y fuerte), aunque posteriormente se lo llamó "pianoforte", dando luego lugar a su denominación actual “piano”.
Cristófori construyó más de veinte pianos a lo largo de su vida. El más antiguo de los pocos que se conservan, datado en 1720, se encuentra en The Metropolitan Museum of Art (Museo Metropolitano de Arte) de Nueva York.
Creado el 07/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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James Moody
INUNDAN DE MENSAJES A JAMES MOODY
La dirección de correo electrónica que diera la esposa de James
Moody para que le enviaran saludos y buenos deseos ha estado a punto de colapsar debido a la inmensa cantidad de mensajes. Por ello Linda, su esposa, ha pedido ahora que los saludos no se los envíen a esa dirección, sino a su página de Facebook. Como informamos el 3 de noviembre, James Moody tiene cáncer pancreático y ha dicho que no desea someterse ni a radiación ni a quimioterapia. Esta noticia ha sido un golpe para el mundo del jazz internacional ya que Moody es uno de los "gigantes" del jazz más respetados, admirados y queridos. Linda ha dicho que su esposo está tranquilo y de buen humor y que, cuando se siente con fuerzas, sigue tocando música en su hogar
Creado el 11/11/2010.
Etiquetas: Jazz Internacional
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Reliquia por su antiguedad y estado. Hermoso sonido. Totalmente original.
¿Quién dice que los pianos de cola son siempre negros? Seguro que el artista Jon Kuhn no se encuentra entre ellos. Kuhn, junto a la Bösendorfer Klavierfabrik GmbH han creado un piano recubierto con incrustaciones de 100.000 cristales cortados, pulidos y ensamblados a mano en forma de diamante.

Jon Kuhn junto a uno de sus pianos
Dice en el sitio web del Kuhn-Bösendorfer: “imagínense este piano en el lobby de un hotel multimillonario, en un solárium residencial, o incluso en un gran yate”. Y es que cada uno de estos instrumentos demora más de un año en realizarse y tiene un modesto valor que oscila entre los 700 mil y los 1.2 millones de dólares.
Les dejo a continuación dos videos de la gran pianista Valentina Lisitsa tocando un Kuhn-Bösendorfer:
Pablo Ianni @ Moebius Digital
Creado el 23/12/2011.
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Julius Blüthner y su fábrica de pianos

Julius Blüthner
Fuente de la imagen: www.bluethner.de
"En mi viaje a América sólo llevé conmigo dos cosas importantes:
mi esposa Natalia y mi precioso piano Blüthner".
Serguéi Rajmáninof (1873-1943).
"Blüthner. The Golden Tone". Abril de 2009.
A mediados del siglo XIX, la ciudad de Leipzig, Alemania, se había convertido ya en un centro económico y cultural, con una clase media educada y ambiciosa por la tradición musical y el espíritu emprendedor de su sociedad, en el otoño de 1853 el joven Julius Ferdinand Blüthner de apenas 29 años de edad inauguraba su fábrica de pianos.
“Construiremos pianos de diseño alemán e inglés. Y luego los venderemos”, sentenció Julius en palabras sencillas y, tal vez, poco prosaicas.
En su primer año de funcionamiento la Julius Blüthner Pianofortefabrik fabricó diez pianos, ocho de cola y dos rectangulares. En sus primeras exhibiciones, los pianos de Blüthner fueron muy bien recibidos tanto por su excelente sonoridad como por sus decoraciones en nácar y oro.

Ilustración de uno de los primeros pianos de la Julius Blüthner Pianofortefabrik
Dos décadas más tarde, contando ya con el reconocimiento de numerosas cortes europeas y del público en general, Blüthner establece una casa de representación en Londres, con el fin de dar a conocer sus pianos al mundo entero y aumentar sus exportaciones.
En 1878 se construye una gran sala de conciertos en la fábrica, en la que los pianos podían ser exhibidos en todo su esplendor. Pasaron por ella grandes pianistas tales como Franz Liszt y Moritz Rosenthal. Al año siguiente se construye un aserradero en las afueras de Leipzig con el fin de poder abastecerse de las materias primas para su creciente producción.
A comienzos del siglo XX sus hijos Max, Robert y Bruno se suman a la empresa familiar.
El primer viaje sobre el atlántico del dirigible Hindenburg contó con un piano Blüthner. Pedido especialmente por el gobierno alemán, este piano fue un enorme desafío para la fábrica, ya que debieron reducir su peso de manera considerable. Para ello, el arpa fue fabricada con una aleación especial de aluminio, el borde exterior con hojas de metal, y los pies del instrumento, con tubos.
En el año 1943, un bombardeo realizado sobre Leipzig destruyó la fábrica de Blüthner. Pianos y maquinarias quedaron destruidos por completo bajo los escombros. Con el final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, el Dr. Rudolf Blüthner-Haessler reinició la fábrica con grandes dificultades dentro de la Alemania ocupada por la Unión Soviética. Sin embargo, tres años más tarde, el primer piano terminado salió de la fábrica reconstruida.
Durante toda su historia, la Blüthner se ha caracterizado por una gran inventiva y creatividad. A veces con desaciertos que no han pasado a la historia, pero también con grandes aciertos, como la cuarta cuerda incorporada en las notas agudas del piano para aumentar su volumen.
Hasta hoy, en su siglo y medio de existencia la Julius Blüthner Pianofortefabrik ha pasado por dos guerras. Ha estado funcionando bajo el comunismo y la democracia. Ha sobrevivido depresiones económicas y resurgido con gran prosperidad. Han pasado por ella varias generaciones de Blüthners quienes no han descuidado jamás el lema de la empresa: “la calidad por encima de todo”.
Pablo Ianni @ Moebius Digital
Creado el 15/12/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Piano vertical Zeitter & Winkelmann a la venta

Piano Zeitter & Winkelmann con nombre del importador Gidekel & Sohn. Único en Argentina. Posee un cuarto pedal que lo transforma en clave. Fue realizado a pedido para un compositor, como lo evidencia la cajonera que posee debajo del teclado para guardar tinta, papel y partituras. Sonoridad única.
Piano vertical Zeitter & Winkelmann a la venta. Más información
Creado el 06/12/2011.
Etiquetas: Pianos
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Un piano vestido de cebra
En una curiosa mezcla entre zoología y construcción de pianos de la más alta gama, la Baldwin Piano Company nos sorprende esta vez con un nuevo modelo de su línea Baldwin Custom: el Zebra; una adaptación del Baldwin R1 Artist Grand, vistosamente pintado con líneas blancas y negras que nos recuerdan al equino africano.

Esta edición limitada, compuesta por 20 unidades, forma parte de la “Exotic Collection” (Colección Exótica). Cada uno de estos vistosos instrumentos de 5’8” (algo menos de 2 metros) tiene su estructura hecha de níquel, rodeado por madera de arce decorado en forma de cebra. Las notas sostenidas están fabricadas enteramente de ébano africano.
El precio, algo más que unos 100.000 dólares. Y claro, la excentricidad tiene su precio.
Pablo Ianni @ MoebiusDigital
Creado el 24/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Breve historia del piano (2): la evolución del piano
Sin embargo, desde el piano construido por Cristófori hasta el piano que conocemos actualmente han pasado muchas modificaciones. La primera de ellas es el sistema que el mismo Cristófori incorporó en 1726 llamado "una corda" (una cuerda) que permite al ejecutante reducir el sonido que produce el piano. En los pianos actuales, el "una corda" se acciona con el pedal izquierdo, moviendo la martillera para que golpee una sola cuerda del conjunto que compone cada nota.
En 1725 el constructor de órganos Gottfried Silbermann comenzó a construir sus propios pianos. Uno estos llegó en 1750 a las manos del gran músico y compositor Johann Sebastian Bach. Bach le pidió que alivianara el mecanismo para hacer más ágil la ejecución y que aumentara el volumen del sonido en las octavas superiores a lo cual Silbermann accedió. Poco tiempo después, J.S. Bach se convirtió en un agente de ventas de los pianos de Silbermann.
Entrando en el siglo XIX, Sébastien Érard, un diseñador de pianos alemán residente en Francia, implementa un sistema de repetición, que permite a las cuerdas permanecer en el mismo lugar luego de ser golpeadas por el martillo, permitiendo una ejecución más veloz.
En 1853 el alemán Heinrich Steinweg emigra a los Estados Unidos de América y funda su propia fábrica de pianos. Al hacerlo, adapta su apellido al sonido inglés y la denomina "Stainway and Sons". Steinweg, junto a sus hijos, perfecciona el piano vertical (ya inventado en 1795 en Londres por William Stodart) cruzando las cuerdas dentro del arpa. Una veintena de años después, la fábrica alemana de Julius Blüthner agrega una cuarta cuerda en las notas más agudas para aumentar su volumen. Esta cuarta cuerda no es percutida por los martillos, sino que vibra en simpatía con las demás.
Si bien el piano ha seguido y sigue en constante cambio, podemos decir que la incorporación de Blüthner fue el punto definitivo en la creación del piano moderno, tal como lo conocemos hoy día.
Creado el 16/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Breve historia del piano (1): del monocordio a los primeros pianos
Para hablar de la historia del piano no me remontaré a su padre ni a su abuelo, sino a su ya casi olvidado tatarabuelo: el monocordio (mono = una, cordum = cuerda). El monocordio poseía una caja de resonancia sobre la que se tensaba una cuerda (anacronismo mediante, sería como una guitarra con una sola cuerda). Si bien su origen es desconocido, quizás haya sido Pitágoras (siglo VI a.C.) quien lo llevó a la fama al usarlo para demostrar la relación íntima entre los números y la música, entre la longitud de una cuerda y la altura del sonido, formando la escala musical que lleva su nombre: la Escala Pitagórica Diatónica.
En su Tractatus de música (1460), Paulus Paulirinus lo define: "El monocordio es un instrumento largo en forma de flauta larga interiormente cóncava con aberturas, dividida en nueve partes grabadas con nueve letras del alfabeto, de arriba abajo sobre las divisiones tiene una única cuerda de nervio, cuando se la percute con una pluma o madera y la parte anterior con la mano izquierda según las reglas del arte, permite ejecutar todas las melodías inventadas."
Un par de siglos antes que Paulirinus escribiera su Tractatus podemos encontrarnos en Europa con algunos hijos del monocordio: el salterio (cuya etimología se refiere a que se utilizaba para acompañar salmos) y el dulcimer (del latin dulcis = dulce, y el griego melos = melodía). Estos instrumentos tenían ya varias cuerdas y cajas de resonancia amplias. Pero no fue hasta el siglo XV que aparece el primer caso de un instrumento de cuerda ejecutado con un mecanismo accionado por un teclado lo tenemos en el clavicembalo. Este instrumento, padre ya del piano dentro de nuestra línea sucesoria, posee un teclado que acciona, mediante un sistema de maderas, resortes y paños, una pequeña aguja o clavo metálico que rasga la cuerda (algo similar a la púa que se utiliza a veces para las guitarras) produciendo un sonido metálico.
Pero el clavicémbalo tiene un gran problema: mientras que sus ancestros podían ser ejecutados a diferentes volúmenes, permitiendo pianos (sonidos suaves) y fortes (sonidos fuertes), el clavicémbalo suena siempre al mismo volumen sin importar cuán fuerte se toque. Así fue que en 1695, un fabricante italiano de clavicémbalos de nombre Bartolomeo Cristófori, inventó un instrumento cuyas cuerdas eran golpeadas con un pequeño martillo de madera recubierto de cuero, en vez de ser rasgadas por púas. Esto permite graduar el volumen con el que suenan las notas, y por ello fue denominado "clavicémbalo col piano e forte" (clavicémbalo con suave y fuerte), aunque posteriormente se lo llamó "pianoforte", dando luego lugar a su denominación actual “piano”.
Cristófori construyó más de veinte pianos a lo largo de su vida. El más antiguo de los pocos que se conservan, datado en 1720, se encuentra en The Metropolitan Museum of Art (Museo Metropolitano de Arte) de Nueva York.
Creado el 07/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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James Moody
INUNDAN DE MENSAJES A JAMES MOODY
La dirección de correo electrónica que diera la esposa de James
Moody para que le enviaran saludos y buenos deseos ha estado a punto de colapsar debido a la inmensa cantidad de mensajes. Por ello Linda, su esposa, ha pedido ahora que los saludos no se los envíen a esa dirección, sino a su página de Facebook. Como informamos el 3 de noviembre, James Moody tiene cáncer pancreático y ha dicho que no desea someterse ni a radiación ni a quimioterapia. Esta noticia ha sido un golpe para el mundo del jazz internacional ya que Moody es uno de los "gigantes" del jazz más respetados, admirados y queridos. Linda ha dicho que su esposo está tranquilo y de buen humor y que, cuando se siente con fuerzas, sigue tocando música en su hogar
Creado el 11/11/2010.
Etiquetas: Jazz Internacional
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Julius Blüthner
Fuente de la imagen: www.bluethner.de
"En mi viaje a América sólo llevé conmigo dos cosas importantes:
mi esposa Natalia y mi precioso piano Blüthner".
Serguéi Rajmáninof (1873-1943).
"Blüthner. The Golden Tone". Abril de 2009.
A mediados del siglo XIX, la ciudad de Leipzig, Alemania, se había convertido ya en un centro económico y cultural, con una clase media educada y ambiciosa por la tradición musical y el espíritu emprendedor de su sociedad, en el otoño de 1853 el joven Julius Ferdinand Blüthner de apenas 29 años de edad inauguraba su fábrica de pianos.
“Construiremos pianos de diseño alemán e inglés. Y luego los venderemos”, sentenció Julius en palabras sencillas y, tal vez, poco prosaicas.
En su primer año de funcionamiento la Julius Blüthner Pianofortefabrik fabricó diez pianos, ocho de cola y dos rectangulares. En sus primeras exhibiciones, los pianos de Blüthner fueron muy bien recibidos tanto por su excelente sonoridad como por sus decoraciones en nácar y oro.

Ilustración de uno de los primeros pianos de la Julius Blüthner Pianofortefabrik
Dos décadas más tarde, contando ya con el reconocimiento de numerosas cortes europeas y del público en general, Blüthner establece una casa de representación en Londres, con el fin de dar a conocer sus pianos al mundo entero y aumentar sus exportaciones.
En 1878 se construye una gran sala de conciertos en la fábrica, en la que los pianos podían ser exhibidos en todo su esplendor. Pasaron por ella grandes pianistas tales como Franz Liszt y Moritz Rosenthal. Al año siguiente se construye un aserradero en las afueras de Leipzig con el fin de poder abastecerse de las materias primas para su creciente producción.
A comienzos del siglo XX sus hijos Max, Robert y Bruno se suman a la empresa familiar.
El primer viaje sobre el atlántico del dirigible Hindenburg contó con un piano Blüthner. Pedido especialmente por el gobierno alemán, este piano fue un enorme desafío para la fábrica, ya que debieron reducir su peso de manera considerable. Para ello, el arpa fue fabricada con una aleación especial de aluminio, el borde exterior con hojas de metal, y los pies del instrumento, con tubos.
En el año 1943, un bombardeo realizado sobre Leipzig destruyó la fábrica de Blüthner. Pianos y maquinarias quedaron destruidos por completo bajo los escombros. Con el final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945, el Dr. Rudolf Blüthner-Haessler reinició la fábrica con grandes dificultades dentro de la Alemania ocupada por la Unión Soviética. Sin embargo, tres años más tarde, el primer piano terminado salió de la fábrica reconstruida.
Durante toda su historia, la Blüthner se ha caracterizado por una gran inventiva y creatividad. A veces con desaciertos que no han pasado a la historia, pero también con grandes aciertos, como la cuarta cuerda incorporada en las notas agudas del piano para aumentar su volumen.
Hasta hoy, en su siglo y medio de existencia la Julius Blüthner Pianofortefabrik ha pasado por dos guerras. Ha estado funcionando bajo el comunismo y la democracia. Ha sobrevivido depresiones económicas y resurgido con gran prosperidad. Han pasado por ella varias generaciones de Blüthners quienes no han descuidado jamás el lema de la empresa: “la calidad por encima de todo”.
Pablo Ianni @ Moebius Digital

Piano Zeitter & Winkelmann con nombre del importador Gidekel & Sohn. Único en Argentina. Posee un cuarto pedal que lo transforma en clave. Fue realizado a pedido para un compositor, como lo evidencia la cajonera que posee debajo del teclado para guardar tinta, papel y partituras. Sonoridad única.
Piano vertical Zeitter & Winkelmann a la venta. Más información
Creado el 06/12/2011.
Etiquetas: Pianos
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Un piano vestido de cebra
En una curiosa mezcla entre zoología y construcción de pianos de la más alta gama, la Baldwin Piano Company nos sorprende esta vez con un nuevo modelo de su línea Baldwin Custom: el Zebra; una adaptación del Baldwin R1 Artist Grand, vistosamente pintado con líneas blancas y negras que nos recuerdan al equino africano.

Esta edición limitada, compuesta por 20 unidades, forma parte de la “Exotic Collection” (Colección Exótica). Cada uno de estos vistosos instrumentos de 5’8” (algo menos de 2 metros) tiene su estructura hecha de níquel, rodeado por madera de arce decorado en forma de cebra. Las notas sostenidas están fabricadas enteramente de ébano africano.
El precio, algo más que unos 100.000 dólares. Y claro, la excentricidad tiene su precio.
Pablo Ianni @ MoebiusDigital
Creado el 24/11/2011.
Etiquetas: ArtÃculos
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Breve historia del piano (2): la evolución del piano
Sin embargo, desde el piano construido por Cristófori hasta el piano que conocemos actualmente han pasado muchas modificaciones. La primera de ellas es el sistema que el mismo Cristófori incorporó en 1726 llamado "una corda" (una cuerda) que permite al ejecutante reducir el sonido que produce el piano. En los pianos actuales, el "una corda" se acciona con el pedal izquierdo, moviendo la martillera para que golpee una sola cuerda del conjunto que compone cada nota.
En 1725 el constructor de órganos Gottfried Silbermann comenzó a construir sus propios pianos. Uno estos llegó en 1750 a las manos del gran músico y compositor Johann Sebastian Bach. Bach le pidió que alivianara el mecanismo para hacer más ágil la ejecución y que aumentara el volumen del sonido en las octavas superiores a lo cual Silbermann accedió. Poco tiempo después, J.S. Bach se convirtió en un agente de ventas de los pianos de Silbermann.
Entrando en el siglo XIX, Sébastien Érard, un diseñador de pianos alemán residente en Francia, implementa un sistema de repetición, que permite a las cuerdas permanecer en el mismo lugar luego de ser golpeadas por el martillo, permitiendo una ejecución más veloz.
En 1853 el alemán Heinrich Steinweg emigra a los Estados Unidos de América y funda su propia fábrica de pianos. Al hacerlo, adapta su apellido al sonido inglés y la denomina "Stainway and Sons". Steinweg, junto a sus hijos, perfecciona el piano vertical (ya inventado en 1795 en Londres por William Stodart) cruzando las cuerdas dentro del arpa. Una veintena de años después, la fábrica alemana de Julius Blüthner agrega una cuarta cuerda en las notas más agudas para aumentar su volumen. Esta cuarta cuerda no es percutida por los martillos, sino que vibra en simpatía con las demás.
Si bien el piano ha seguido y sigue en constante cambio, podemos decir que la incorporación de Blüthner fue el punto definitivo en la creación del piano moderno, tal como lo conocemos hoy día.
Creado el 16/11/2011.
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Breve historia del piano (1): del monocordio a los primeros pianos
Para hablar de la historia del piano no me remontaré a su padre ni a su abuelo, sino a su ya casi olvidado tatarabuelo: el monocordio (mono = una, cordum = cuerda). El monocordio poseía una caja de resonancia sobre la que se tensaba una cuerda (anacronismo mediante, sería como una guitarra con una sola cuerda). Si bien su origen es desconocido, quizás haya sido Pitágoras (siglo VI a.C.) quien lo llevó a la fama al usarlo para demostrar la relación íntima entre los números y la música, entre la longitud de una cuerda y la altura del sonido, formando la escala musical que lleva su nombre: la Escala Pitagórica Diatónica.
En su Tractatus de música (1460), Paulus Paulirinus lo define: "El monocordio es un instrumento largo en forma de flauta larga interiormente cóncava con aberturas, dividida en nueve partes grabadas con nueve letras del alfabeto, de arriba abajo sobre las divisiones tiene una única cuerda de nervio, cuando se la percute con una pluma o madera y la parte anterior con la mano izquierda según las reglas del arte, permite ejecutar todas las melodías inventadas."
Un par de siglos antes que Paulirinus escribiera su Tractatus podemos encontrarnos en Europa con algunos hijos del monocordio: el salterio (cuya etimología se refiere a que se utilizaba para acompañar salmos) y el dulcimer (del latin dulcis = dulce, y el griego melos = melodía). Estos instrumentos tenían ya varias cuerdas y cajas de resonancia amplias. Pero no fue hasta el siglo XV que aparece el primer caso de un instrumento de cuerda ejecutado con un mecanismo accionado por un teclado lo tenemos en el clavicembalo. Este instrumento, padre ya del piano dentro de nuestra línea sucesoria, posee un teclado que acciona, mediante un sistema de maderas, resortes y paños, una pequeña aguja o clavo metálico que rasga la cuerda (algo similar a la púa que se utiliza a veces para las guitarras) produciendo un sonido metálico.
Pero el clavicémbalo tiene un gran problema: mientras que sus ancestros podían ser ejecutados a diferentes volúmenes, permitiendo pianos (sonidos suaves) y fortes (sonidos fuertes), el clavicémbalo suena siempre al mismo volumen sin importar cuán fuerte se toque. Así fue que en 1695, un fabricante italiano de clavicémbalos de nombre Bartolomeo Cristófori, inventó un instrumento cuyas cuerdas eran golpeadas con un pequeño martillo de madera recubierto de cuero, en vez de ser rasgadas por púas. Esto permite graduar el volumen con el que suenan las notas, y por ello fue denominado "clavicémbalo col piano e forte" (clavicémbalo con suave y fuerte), aunque posteriormente se lo llamó "pianoforte", dando luego lugar a su denominación actual “piano”.
Cristófori construyó más de veinte pianos a lo largo de su vida. El más antiguo de los pocos que se conservan, datado en 1720, se encuentra en The Metropolitan Museum of Art (Museo Metropolitano de Arte) de Nueva York.
Creado el 07/11/2011.
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James Moody
INUNDAN DE MENSAJES A JAMES MOODY
La dirección de correo electrónica que diera la esposa de James
Moody para que le enviaran saludos y buenos deseos ha estado a punto de colapsar debido a la inmensa cantidad de mensajes. Por ello Linda, su esposa, ha pedido ahora que los saludos no se los envíen a esa dirección, sino a su página de Facebook. Como informamos el 3 de noviembre, James Moody tiene cáncer pancreático y ha dicho que no desea someterse ni a radiación ni a quimioterapia. Esta noticia ha sido un golpe para el mundo del jazz internacional ya que Moody es uno de los "gigantes" del jazz más respetados, admirados y queridos. Linda ha dicho que su esposo está tranquilo y de buen humor y que, cuando se siente con fuerzas, sigue tocando música en su hogar
Creado el 11/11/2010.
Etiquetas: Jazz Internacional
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En una curiosa mezcla entre zoología y construcción de pianos de la más alta gama, la Baldwin Piano Company nos sorprende esta vez con un nuevo modelo de su línea Baldwin Custom: el Zebra; una adaptación del Baldwin R1 Artist Grand, vistosamente pintado con líneas blancas y negras que nos recuerdan al equino africano.

Esta edición limitada, compuesta por 20 unidades, forma parte de la “Exotic Collection” (Colección Exótica). Cada uno de estos vistosos instrumentos de 5’8” (algo menos de 2 metros) tiene su estructura hecha de níquel, rodeado por madera de arce decorado en forma de cebra. Las notas sostenidas están fabricadas enteramente de ébano africano.
El precio, algo más que unos 100.000 dólares. Y claro, la excentricidad tiene su precio.
Pablo Ianni @ MoebiusDigital
Sin embargo, desde el piano construido por Cristófori hasta el piano que conocemos actualmente han pasado muchas modificaciones. La primera de ellas es el sistema que el mismo Cristófori incorporó en 1726 llamado "una corda" (una cuerda) que permite al ejecutante reducir el sonido que produce el piano. En los pianos actuales, el "una corda" se acciona con el pedal izquierdo, moviendo la martillera para que golpee una sola cuerda del conjunto que compone cada nota.
En 1725 el constructor de órganos Gottfried Silbermann comenzó a construir sus propios pianos. Uno estos llegó en 1750 a las manos del gran músico y compositor Johann Sebastian Bach. Bach le pidió que alivianara el mecanismo para hacer más ágil la ejecución y que aumentara el volumen del sonido en las octavas superiores a lo cual Silbermann accedió. Poco tiempo después, J.S. Bach se convirtió en un agente de ventas de los pianos de Silbermann.
Entrando en el siglo XIX, Sébastien Érard, un diseñador de pianos alemán residente en Francia, implementa un sistema de repetición, que permite a las cuerdas permanecer en el mismo lugar luego de ser golpeadas por el martillo, permitiendo una ejecución más veloz.
En 1853 el alemán Heinrich Steinweg emigra a los Estados Unidos de América y funda su propia fábrica de pianos. Al hacerlo, adapta su apellido al sonido inglés y la denomina "Stainway and Sons". Steinweg, junto a sus hijos, perfecciona el piano vertical (ya inventado en 1795 en Londres por William Stodart) cruzando las cuerdas dentro del arpa. Una veintena de años después, la fábrica alemana de Julius Blüthner agrega una cuarta cuerda en las notas más agudas para aumentar su volumen. Esta cuarta cuerda no es percutida por los martillos, sino que vibra en simpatía con las demás.
Si bien el piano ha seguido y sigue en constante cambio, podemos decir que la incorporación de Blüthner fue el punto definitivo en la creación del piano moderno, tal como lo conocemos hoy día.
Creado el 16/11/2011.
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Breve historia del piano (1): del monocordio a los primeros pianos
Para hablar de la historia del piano no me remontaré a su padre ni a su abuelo, sino a su ya casi olvidado tatarabuelo: el monocordio (mono = una, cordum = cuerda). El monocordio poseía una caja de resonancia sobre la que se tensaba una cuerda (anacronismo mediante, sería como una guitarra con una sola cuerda). Si bien su origen es desconocido, quizás haya sido Pitágoras (siglo VI a.C.) quien lo llevó a la fama al usarlo para demostrar la relación íntima entre los números y la música, entre la longitud de una cuerda y la altura del sonido, formando la escala musical que lleva su nombre: la Escala Pitagórica Diatónica.
En su Tractatus de música (1460), Paulus Paulirinus lo define: "El monocordio es un instrumento largo en forma de flauta larga interiormente cóncava con aberturas, dividida en nueve partes grabadas con nueve letras del alfabeto, de arriba abajo sobre las divisiones tiene una única cuerda de nervio, cuando se la percute con una pluma o madera y la parte anterior con la mano izquierda según las reglas del arte, permite ejecutar todas las melodías inventadas."
Un par de siglos antes que Paulirinus escribiera su Tractatus podemos encontrarnos en Europa con algunos hijos del monocordio: el salterio (cuya etimología se refiere a que se utilizaba para acompañar salmos) y el dulcimer (del latin dulcis = dulce, y el griego melos = melodía). Estos instrumentos tenían ya varias cuerdas y cajas de resonancia amplias. Pero no fue hasta el siglo XV que aparece el primer caso de un instrumento de cuerda ejecutado con un mecanismo accionado por un teclado lo tenemos en el clavicembalo. Este instrumento, padre ya del piano dentro de nuestra línea sucesoria, posee un teclado que acciona, mediante un sistema de maderas, resortes y paños, una pequeña aguja o clavo metálico que rasga la cuerda (algo similar a la púa que se utiliza a veces para las guitarras) produciendo un sonido metálico.
Pero el clavicémbalo tiene un gran problema: mientras que sus ancestros podían ser ejecutados a diferentes volúmenes, permitiendo pianos (sonidos suaves) y fortes (sonidos fuertes), el clavicémbalo suena siempre al mismo volumen sin importar cuán fuerte se toque. Así fue que en 1695, un fabricante italiano de clavicémbalos de nombre Bartolomeo Cristófori, inventó un instrumento cuyas cuerdas eran golpeadas con un pequeño martillo de madera recubierto de cuero, en vez de ser rasgadas por púas. Esto permite graduar el volumen con el que suenan las notas, y por ello fue denominado "clavicémbalo col piano e forte" (clavicémbalo con suave y fuerte), aunque posteriormente se lo llamó "pianoforte", dando luego lugar a su denominación actual “piano”.
Cristófori construyó más de veinte pianos a lo largo de su vida. El más antiguo de los pocos que se conservan, datado en 1720, se encuentra en The Metropolitan Museum of Art (Museo Metropolitano de Arte) de Nueva York.
Creado el 07/11/2011.
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James Moody
INUNDAN DE MENSAJES A JAMES MOODY
La dirección de correo electrónica que diera la esposa de James
Moody para que le enviaran saludos y buenos deseos ha estado a punto de colapsar debido a la inmensa cantidad de mensajes. Por ello Linda, su esposa, ha pedido ahora que los saludos no se los envíen a esa dirección, sino a su página de Facebook. Como informamos el 3 de noviembre, James Moody tiene cáncer pancreático y ha dicho que no desea someterse ni a radiación ni a quimioterapia. Esta noticia ha sido un golpe para el mundo del jazz internacional ya que Moody es uno de los "gigantes" del jazz más respetados, admirados y queridos. Linda ha dicho que su esposo está tranquilo y de buen humor y que, cuando se siente con fuerzas, sigue tocando música en su hogar
Creado el 11/11/2010.
Etiquetas: Jazz Internacional
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Para hablar de la historia del piano no me remontaré a su padre ni a su abuelo, sino a su ya casi olvidado tatarabuelo: el monocordio (mono = una, cordum = cuerda). El monocordio poseía una caja de resonancia sobre la que se tensaba una cuerda (anacronismo mediante, sería como una guitarra con una sola cuerda). Si bien su origen es desconocido, quizás haya sido Pitágoras (siglo VI a.C.) quien lo llevó a la fama al usarlo para demostrar la relación íntima entre los números y la música, entre la longitud de una cuerda y la altura del sonido, formando la escala musical que lleva su nombre: la Escala Pitagórica Diatónica.
En su Tractatus de música (1460), Paulus Paulirinus lo define: "El monocordio es un instrumento largo en forma de flauta larga interiormente cóncava con aberturas, dividida en nueve partes grabadas con nueve letras del alfabeto, de arriba abajo sobre las divisiones tiene una única cuerda de nervio, cuando se la percute con una pluma o madera y la parte anterior con la mano izquierda según las reglas del arte, permite ejecutar todas las melodías inventadas."
Un par de siglos antes que Paulirinus escribiera su Tractatus podemos encontrarnos en Europa con algunos hijos del monocordio: el salterio (cuya etimología se refiere a que se utilizaba para acompañar salmos) y el dulcimer (del latin dulcis = dulce, y el griego melos = melodía). Estos instrumentos tenían ya varias cuerdas y cajas de resonancia amplias. Pero no fue hasta el siglo XV que aparece el primer caso de un instrumento de cuerda ejecutado con un mecanismo accionado por un teclado lo tenemos en el clavicembalo. Este instrumento, padre ya del piano dentro de nuestra línea sucesoria, posee un teclado que acciona, mediante un sistema de maderas, resortes y paños, una pequeña aguja o clavo metálico que rasga la cuerda (algo similar a la púa que se utiliza a veces para las guitarras) produciendo un sonido metálico.
Pero el clavicémbalo tiene un gran problema: mientras que sus ancestros podían ser ejecutados a diferentes volúmenes, permitiendo pianos (sonidos suaves) y fortes (sonidos fuertes), el clavicémbalo suena siempre al mismo volumen sin importar cuán fuerte se toque. Así fue que en 1695, un fabricante italiano de clavicémbalos de nombre Bartolomeo Cristófori, inventó un instrumento cuyas cuerdas eran golpeadas con un pequeño martillo de madera recubierto de cuero, en vez de ser rasgadas por púas. Esto permite graduar el volumen con el que suenan las notas, y por ello fue denominado "clavicémbalo col piano e forte" (clavicémbalo con suave y fuerte), aunque posteriormente se lo llamó "pianoforte", dando luego lugar a su denominación actual “piano”.
Cristófori construyó más de veinte pianos a lo largo de su vida. El más antiguo de los pocos que se conservan, datado en 1720, se encuentra en The Metropolitan Museum of Art (Museo Metropolitano de Arte) de Nueva York.
INUNDAN DE MENSAJES A JAMES MOODY
La dirección de correo electrónica que diera la esposa de James
Moody para que le enviaran saludos y buenos deseos ha estado a punto de colapsar debido a la inmensa cantidad de mensajes. Por ello Linda, su esposa, ha pedido ahora que los saludos no se los envíen a esa dirección, sino a su página de Facebook. Como informamos el 3 de noviembre, James Moody tiene cáncer pancreático y ha dicho que no desea someterse ni a radiación ni a quimioterapia. Esta noticia ha sido un golpe para el mundo del jazz internacional ya que Moody es uno de los "gigantes" del jazz más respetados, admirados y queridos. Linda ha dicho que su esposo está tranquilo y de buen humor y que, cuando se siente con fuerzas, sigue tocando música en su hogar
Creado el 11/11/2010.
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